El acompañamiento, protector del desarrollo infantil y familiar

La salud física y emocional durante el embarazo y los primeros meses de vida constituye una ventana crítica para el desarrollo neurológico infantil y el bienestar a largo plazo. Cada vez más investigaciones científicas señalan que las experiencias en estas etapas marcan parte del desarrollo y salud futuros.

Revisiones científicas y estudios epidemiológicos indican, por ejemplo, que el estrés prenatal materno se asocia con un incremento aproximado del 60–70% en el riesgo de trastornos del neurodesarrollo, como el trastorno por déficit de atención o algunas dificultades cognitivas.

“Cada vez sabemos más que el desarrollo de la persona comienza mucho antes del nacimiento”, explica Beatriz Calvete, asesora familiar y técnico en intervención familiar con más de 15 años de experiencia en el ámbito social, educativo y familiar. Según señala, el “acompañamiento durante el embarazo y la crianza puede actuar como un importante factor protector infantil y familiar, favoreciendo maternidades y paternidades más seguros y saludables.”

El acompañamiento en la crianza, la clave

Para Calvete, uno de los beneficios más importantes del acompañamiento familiar es que “permite a madres y padres acceder a información fiable y apoyo profesional, y fortalece su autoconfianza y la percepción de su propia capacidad para criar.”

“Las familias que cuentan con herramientas, seguridad y espacios de escucha, pueden tomar decisiones más conscientes e informadas”, explica. Esto facilita una experiencia de maternidad y paternidad basada en el vínculo, la comunicación y la parentalidad positiva, modelo que numerosos especialistas relacionan con mejor desarrollo emocional y social de la infancia.

¿Quién puede acompañar a las familias?

Según la especialista, es fundamental acudir a profesionales con formación específica. Menciona las doulas, profesionales que ofrecen apoyo emocional y acompañamiento durante la maternidad y paternidad, desde antes del embarazo.

Concretamente, Calvete destaca el acompañamiento de la doula formada especialmente en crianza. “Durante la crianza también puede existir acompañamiento profesional que ayude a las familias a reflexionar sobre sus decisiones y fortalecer su comunicación”, explica.

Doulas de crianza, una figura emergente

Aún poco conocidas, las doulas de crianza son una figura especializada. Su función no es aconsejar ni dirigir a las familias, sino ofrecer un espacio de escucha y reflexión que favorezca el bienestar familiar.

Algunas formaciones profesionales, de larga duración como la ofrecida por www.formacionparaserdoula.com , incluyen desarrollo infantil, neurodivergencia y diversidad funcional. Quieren preparar a profesionales para acompañar a las madres y padres en su experiencia.

Porque, concluye Calvete, la maternidad y la paternidad no empiezan con el nacimiento de los hijos ni terminan al dejar de ser bebés. “Comienzan cuando imaginamos nuestra maternidad o paternidad y continúan toda la vida. También las familias merecen espacios de cuidado y acompañamiento en su camino”.

Última Hora

Popular